El poder del mago es el poder del amor

Lección Nº 8
“El poder es una espada de doble filo. El poder del Ego busca controlar y dominar. El poder del Mago es el poder del Amor. El asiento del poder está en el Yo interior. El Ego nos persigue como una sombra oscura. Su poder intoxica y crea adicción, y al final nos destruye. El choque eterno del poder termina en la Unidad”.
La tristeza se apoderó de Arturo al acercarse el momento de abandonar a Merlín. Tenía quince años y rara vez había estado con otras personas.
“Deseo preguntarte algo pero no sé como o si debiera hacerlo”, dijo Arturo.
“Hazlo, ¿Tal vez deseas saber cómo es estar enamorado?” le respondió Merlín.
Merlín lo llevo a un claro del bosque y encendió una vela, que sostuvo entre sus manos frente al sol, entonces le preguntó al muchacho si podía ver la llama y Arturo le contestó que no. Luego volcó dos gotas de genciana silvestre sobre sus dedos y le pidió a Arturo que la probara y Arturo le respondió que era muy amargo. Luego lo llevo a un lago y le ordenó que se lavara las manos y le dijo, “ahora prueba el agua, ¿hay algún rastro de sabor amargo?, y Arturo le contestó que no.
“¿Pero que tiene que ver esto con el amor?”
Merlín no le respondió y le dijo “siéntate y quédate quieto”. Entonces mientras Arturo estaba sentado frente al lago, observó como un pequeño ratón era apresado por un águila.
Entonces el joven preguntó: “¿pero que tiene que ver con el amor todo lo que me has mostrado?”
Y Merlín le respondió: “Al igual que la llama que se torna invisible ante el sol, tu ego se disolverá en medio de la fuerza abrumadora del amor. Como el sabor amargo que desaparece una vez diluido en el lago, la amargura de tu vida será tan dulce como las aguas más frescas cuando se mezclen con el amor. Y al igual que la presa devorada por el águila tu importancia parecerá un punto minúsculo en el ojo del amor que te devora”.
El poder del amor es el poder de la pureza. Mientras temas no podrás amar de verdad. Mientras sientas ira no podrás amar verdaderamente. Mientras sientas el egoísmo del ego, no podrás sentir verdadero amor.
Por impuro que seas el amor te buscará y trabajará en ti hasta que puedas amar. El amor es el aire que respiramos. Es la culminación del poder porque sin necesidad de fuerza, el amor lo trae todo hacia sí. El verdadero poder es interior.
A fin de recibir amor primero hay que darlo. Para asegurarnos que otra persona nos ame incondicionalmente, primero debemos eliminar todas las condiciones. Para aprender a amar a otro, primero debemos amarnos a nosotros mismos.
No existe una forma correcta o incorrecta de aproximarnos al amor. La vía puede parecer muy carente de amor, pero es sólo el ojo de quien percibe, no el mundo allá afuera el que priva a una persona de amor.
La mayoría de nosotros pensamos que el amor es una atracción hacia otra persona. Una fuerza que nos hace sentir importantes para otro. Sin embargo Merlín diría: “lo que ustedes llaman amor, va y viene, pasa de un objeto de deseo a otro. Se convierte en odio si el deseo no se cumple. El verdadero amor no puede cambiar, no tiene nada que ver con un objeto y no puede transformarse en otra emoción, puesto que no es una emoción y la respuesta está en aceptarnos a nosotros mismos. El amor se percibe primero adentro. El ser amado más deseado es una extensión de ti mismo. El amor que piensas obtener de otra persona saca a flote una limitación de tu propia conciencia. Para un Mago todas las formas de amor provienen del yo”.
“Eso suena en extremo egoísta”, objetó Arturo.
“Confundes el Yo con el Ego, cuando en realidad el Yo es espíritu. El egoísmo viene del ego, el cual desea poseer, controlar y dominar. Cuando el Ego dice te amo porque eres mío, es un planteo de dominio y de posesión, no de amor. Quienes han aprendido a amar realmente se han deshecho del egoísmo”.
Y Arturo le preguntó: “¿Cómo es esa experiencia?”
“Un día, cuando hayas superado tu ansiedad verás una pequeña luz en tu corazón. Al principio será una chispa, después la llama de una vela y finalmente una hoguera gigantesca. Entonces despertarás y la llama devorará al sol, a la luna y a las estrellas. En ese momento no habrá otra cosa que amor en el cosmos, aunque todo estará aún dentro de tu propio corazón”.

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