Lección Nº 7
“Cuando se limpian las puertas de la percepción, comenzamos a ver el mundo invisible, el mundo del mago. Hay un manantial de vida dentro de cada uno de nosotros, a donde podemos ir en busca de limpieza y transformación. La purificación consiste en liberarse de las toxinas de la vida, los pensamientos tóxicos, las relaciones tóxicas. Todos los cuerpos vivos, físicos y sutiles, son manojos de energía que se pueden percibir directamente”.
En una tarde de estío, Merlín y Arturo descansaban en una quebrada. Merlín le leyó un bello poema a Arturo.
“¿Qué tal si durmieras
y que tal si,
estando dormido, soñaras?
¿Y qué tal si,
en tus sueños
volaras al cielo
y de allí trajeras
una rara y bella flor?
¿Y qué tal si,
al despertar,
tuvieras esa flor en tu mano?
¿Qué pasaría?
Mientras estamos despiertos, mantenemos la atención en los objetos y los sonidos del mundo material, de modo que es fácil suponer que lo único que poseemos es nuestro cuerpo físico. Todos los días experimentamos sentimientos, si los reunimos todos tendremos nuestro cuerpo emocional que es una historia viva de todo aquello que nos agrada y nos desagrada, nuestros temores, deseos y esperanzas. Si el cuerpo emocional pudiese entrar en un recinto, nuestros amigos nos reconocerían inmediatamente, ya que este aporta gran parte de nuestra identidad.
Está el cuerpo de conocimiento que ha venido creciendo desde nuestro nacimiento, al cual llamamos, cuerpo mental.
Pero más sutiles son todavía las razones que tenemos para vivir, las creencias profundas sobre la existencia y la naturaleza de la vida. Todas ellas conforman nuestro cuerpo causal, esa parte de nosotros que nos permite comprender la existencia. En él residen la memoria y el deseo. Todos estos cuerpos son únicos en cada persona. Por lo tanto, nuestra identidad emana a partir de la consciencia de esos cuerpos.
Arturo y Merlín regresaban de un largo viaje por el bosque. Arturo se acostó debajo de un árbol para descansar un rato. Merlín lo despertó y le dijo:
“Necesitas tu fuerza para seguir camino a casa. Si duermes quedarás agotado”.
“¿Agotado?. Por eso mismo trato de dormir un poco”, respondió Arturo.
“Sin embargo durante el sueño realizas todo tipo de actividades. Tu cuerpo físico descansa y repara sus fuerzas. En los sueños, tu cuerpo emocional realiza sus deseos, temores, esperanzas y fantasías. Tu cuerpo causal regresa al mundo de la Luz, considerado por algunos como el cielo. Pero para otras personas, es la solución repentina a un problema o a una idea que sale de la nada cuando despiertan. Todas estas son formas de calibrar la compleja coordinación entre todos tus cuerpos. El acto más creador que podrás emprender jamás será el de crearte a ti mismo. Eso ocurre en planos visibles e invisibles”.
Según los magos, la razón por la cual todos dormimos en la noche es para poder ordenar todos esos cuerpos después del esfuerzo que nos representa estar despiertos, pero la actividad más sutil de todas se realiza en el silencio puro.
La próxima vez que tu notes un momento de silencio, no lo consideres como un momento de distracción. Tu conciencia se habrá deslizado por entre las grietas de los cuerpos físico, emocional, mental y causal. En el silencio profundo, regresamos a la causa última, al Ser puro. Allí nos encontramos frente a frente con la Creación, la fuente de todo lo que ha sido, Es o será, que es simplemente, nuestro propio Yo.




